• Se trata de una iniciativa novedosa a nivel nacional que se desarrollará en una primera fase durante todo este año y que cuenta con la colaboración de la Dirección General de Política Económica y Empresarial y Trabajo.
  • Varios estudios han puesto de manifiesto que más del 60% de la población no es capaz de identificar cuando una persona que se encuentre a su lado está sufriendo un ictus y que menos de la mitad acudiría al hospital si se encontrase en una de estas situaciones.

foto de grupo con representantes de Adacen y Mutua Navarra

Representantes de Adacen y Mutua Navarra en la Presentación de la Campaña

La campaña

En concreto se han diseñado carteles-infografías que describen de forma gráfica los síntomas más habituales que presentan las personas que están sufriendo un ictus, y detallan qué hacer y qué no hacer en caso de presenciar uno. Lo más importante, señalan, es llamar al 112 para activar el código ictus, protocolo específico para la atención inmediata y urgente de esta patología impulsado por el Servicio Navarro de Salud. Cabe destacar que el pronóstico del ictus se encuentra directamente relacionado con el tiempo transcurrido entre su diagnóstico y la instauración del tratamiento adecuado.

Se enviarán carteles a las empresas interesadas para colocar en los tablones de anuncios con el fin de que los trabajadores y trabajadoras conozcan los síntomas de la enfermedad y sepan reaccionar a tiempo.

Además de la información, la campaña incluye varias acciones encaminadas a la prevención de la enfermedad que se desarrollarán en las empresas navarras interesadas. Profesionales de Adacen impartirán charlas informativas sobre este tema y repartirán entre los asistentes folletos con consejos de prevención. Un vídeo animado y un vídeo de testimonios son el resto de los materiales desarrollados para la campaña.

 

El coste del ictus en la empresa

El coste personal, social y laboral del ICTUS supone el 6% del gasto sanitario público de España y es la primera causa de discapacidad en el adulto, representando un coste elevadísimo al sistema nacional de pensiones. De hecho infartos y derrames cerebrales son, según un estudio desarrollado en 2016 por UGT, la primera causa de muerte en el trabajo.

Según el mencionado estudio, del total de trabajadores fallecidos (226) durante la jornada laboral en el primer semestre de 2016, 116 de ellos murieron a causa de estas patologías, lo que supone el 51,33% del total. Ambas patologías se vinculan a riesgos psicosociales, como el estrés.

Para las empresas, el ictus supone también un coste muy elevado en términos de bajas laborales, adaptación de puestos de trabajo, indemnizaciones, rotaciones, etc. Los trabajadores en puestos con mucha presión y en los que se dan situaciones poco predecibles tienen hasta un 58% más de posibilidades de sufrir ictus según la academia Americana de Neurología.

Cada año se producen en España 130.000 casos nuevos de accidentes cerebrovasculares causando la muerte en un 30% de los casos y una discapacidad grave en un 40% de ellos. Esto implica que, en muchas ocasiones sea imposible regresar al puesto de trabajo o que sean necesarias importantes adaptaciones para hacerlo.

La buena noticia es que la mayor parte de las causas que producen un ictus (un 80%) son modificables introduciendo pequeños cambios en el estilo de vida. Cambios que, además, redundarán en menores posibilidades de sufrir otras patologías como los infartos o el cáncer.

¿Qué es el ictus?

Es la principal causa de DCA (Daño Cerebral Adquirido). Se produce por la interrupción, más o menos repentina, del flujo sanguíneo en una zona del cerebro. Se pierden las capacidades asociadas a la zona afectada, con unas consecuencias mortales en un 30% de los casos y de discapacidades graves en el 44% de las personas que sobreviven.

Hay dos clases de ictus: los isquémicos, producidos por una obstrucción de vasos sanguíneos que impide el riego sanguíneo en una parte del cerebro; y los hemorrágicos, causados por la rotura de ramas arteriales y la consiguiente hemorragia cerebral.

Según el informe de la investigadora Martha Quezada publicado en el Boletín del Observatorio Estatal de la Discapacidad, en España hay 420.064 personas con DCA, 329.544 a causa del ictus. Cerca del 54% son mujeres y un 46% hombres. El 25% son menores de 65 años. El 89% de estas personas presentan alguna discapacidad para las actividades básicas de la vida diaria, porcentajes que se reducen al recibir ayuda.

Dossier de Prensa completo: DPAdacen-Mutua (002)

Fuente: Adacen