• El papel de la nutrición en el desarrollo de una demencia, eje de unas jornadas itinerantes de la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer (AFAN).
  • Las charlas arrancaron en Pamplona y continuarán en Peralta, Lerín, Alsasua, Santesteban y Tudela.

El papel de la alimentación en la evolución de una demencia es el eje de una charla itinerante de la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer de Navarra (AFAN) que arrancó en Pamplona y pasará por localidades como Peralta, Lerín, Alsasua, Santesteban y Tudela.

La asociación apuesta por la alimentación como un elemento importante en el abordaje integral de la enfermedad por parte de la persona afectada y su familia. A juicio de AFAN, “un buen plan de alimentación puede contribuir a lentificar el avance de la demencia”, ya que, “en general, los pacientes que desde los inicios están bien nutridos pueden combatir mejor el propio proceso de enfermedad”

En este sentido, se recomienda la dieta mediterránea, haciendo hincapié en el consumo de alimentos ricos en antioxidantes, omega 3 o ácido fólico, como pescado azul, frutos secos o determinadas frutas y verduras, garantizando siempre un correcto aporte de proteínas.

Imagen de un momento de la charla de Pamplona

Imagen de un momento de la charla de Pamplona

Asimismo, la asociación destaca que “no es lo mismo llenar el estómago que nutrirse” y recuerda que la demencia influye también en la manera que tienen de alimentarse”. De esta forma, desde las primeras fases puede producirse una pérdida drástica de peso “producido por el estado de ansiedad del paciente o porque no sabe gestionarse las comidas”, o puede ocurrir el extremo opuesto, un exceso de peso porque no sabe poner límite a lo que come. Otros comportamientos que también inciden negativamente en la alimentación serían “ir al supermercado y comprar siempre las mismas cosas” o “no recordar cómo se cocina y ceñirse a diario al mismo plato que aún recuerda cocinar”.

En este sentido, existen estrategias para conducir a la persona afectada hacia una buena alimentación como las relacionadas con la gestión de las comidas o variar el número de veces que se alimenta el paciente en función de la apetencia que tenga de comer esos días. “En definitiva, se trata de introducir la alimentación como un elemento más a tener en cuenta la hora de abordar una demencia desde el ámbito personal o familiar”, concluyen desde AFAN..

“El abordaje de la nutrición en las diferentes fases de las demencias” forma parte del programa de formación continua de AFAN, asociación que apoya al conjunto de personas que conviven con Alzheimer para mejorar su calidad de vida. En este sentido, realiza asesoramiento personalizado, atención psicológica, formación a familiares y profesionales, grupos ayuda y préstamo de ayudas técnicas.

Para más información sobre las charlas consultar este enlace.

Fuente: COCEMFE y AFAN.