Familiares de personas discapacitadas resaltan la satisfacción por cuidarlos, pero denuncian el sobrecoste económico que les supone y la falta de ayuda. FEAPS cifra este importe extra en 23.397 euros anuales

Las familias que cuentan entre sus miembros con una persona con discapacidad intelectual se estima que tienen que realizar en Navarra un sobreesfuerzo económico medio de 23.397 euros anuales que sale directamente de sus bolsillos, ya que en este cálculo se tendrían en cuenta las medidas compensatorias que reciben. Esta cifra, apuntan, es inferior a la real, ya que no se tienen en cuenta algunos factores como la pérdida de sueldo o tiempo de los familiares. De tenerse esto presente, se estima que la suma ascendería a los 38.573 euros. Así se extrae de un informe presentado por la Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS), que sitúa la media estatal en los 24.217 euros.

En Navarra hay 3.818 personas con un grado de discapacidad intelectual igual o superior al 33%, según la Base de Datos Estatal de Personas con Discapacidad. De estas, el 40% pertenecen al Grado I, el 41% al Grado II, y el 19% al Grado III. Son estas últimas las que mayores necesidades de atención precisan, llegando a suponer su cuidado en el hogar un sobreesfuerzo económico medio de 50.414 euros, más de 4.200 euros al mes. Una cantidad imposible de asumir por gran parte de estas familias.

Dentro del sobreesfuerzo económico se tienen en cuenta ya las prestaciones, subvenciones y deducciones que reciben las personas con discapacidad y sus familias, una cuantía que de media supone 16.682,50 euros y que en el caso de las personas de grado III que viven en una residencia alcanza los 33.298 euros. Si solo se tuviesen en cuenta los gastos que tiene que soportar una familia con una persona con discapacidad intelectual, la cifra media ascendería hasta los 58.311 euros.

la dirección del gobierno El sector de la discapacidad intelectual critica que a través de la actual Ley de la Dependencia se han puesto los esfuerzos en mejorar el poder adquisitivo de las personas con régimen residencial en decremento de los que viven en su casa, que representan el 91% del total.

Esta dirección que durante los últimos años ha tomado el Ejecutivo central ha llevado a que, con respecto al 2008, solamente las personas con una dependencia de grado III que viven en un centro residencial hayan mejorado su cifra de agravio económico.

La gerente de FEAPS en Navarra, Eugenia Oroz Zubiri, declaró que son conscientes del esfuerzo que está haciendo la administración navarra aportando la cartera de servicios sociales el 78% del coste, aunque añadió: “No hay que perder de vista que nuestro PIB es un 27% más alto que en el resto del Estado, por lo que el coste de vida es mucho mayor”, algo que en especial perjudica las personas con discapacidad que viven con su familia.

El informe muestra un sobreesfuerzo claramente menor en el caso de aquellas familias que apuestan por una residencia para sus hijos. Mientras que una personas discapacitada de grado III implica un sobreesfuerzo de 50.557 euros, este gasto se reduce drásticamente hasta los 6.887 cuando se le interna en una residencia. Eso sí, en esta estimación no se tienen presentes los aspectos sentimentales ni de calidad de vida, algo que en el caso de los padres de estas personas casi siempre es lo principal y coinciden en que el mejor lugar para sus hijos es su hogar junto a su familia.

copago A través del informe sobre La participación económica del beneficiario en el Sistema Nacional para la Autonomía y Atención a las personas en situación de dependencia, FEAPS alerta sobre la situación generalizada de inseguridad judicial. Además, subrayan que en el Estado existe una gran desigualdad territorial.

Esta situación se agrava en Navarra debido al complejo entramado de la normativa de la Comunidad Foral. “En Navarra hay muchísima normativa. Existen siete normas sobre la participación en el pago del usuario que regulan lo mismo de forma fragmentaria y superpuesta”, declaró Oroz, quien también denunció una falta de transparencia en la información, la cual apuntan que está incompleta y desactualizada.

En pos de frenar esta situación se pretende presentar una Iniciativa Legislativa Popular con el fin de que no se cobre el copago en los casos más delicados y que se garantice a las personas dependientes unos ingresos mínimos para vivir dignamente.

Grados de dependencia

Grado 0. Recoge aquellas personas con discapacidad inferior al 33%. Actualmente quedan excluidas por el sistema de valoración de la dependencia, aunque a partir de julio optarán a ayudas.Grado I. Entran en este grupo las personas con una discapacidad situada entre el 33% y el 65%, que son aquellas que necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día o tienen necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.

Grado II. Son aquellas que tienen entre un 65% y un 75% de discapacidad. Necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requieren la presencia permanente de un cuidador o tienen necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.

Grado III. Con una discapacidad superior al 75% , necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesitan el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tienen necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Voz experta

Eugenia Oroz “Se hace un gran esfuerzo en mejorar la situación de quienes viven en residencias, pero en decremento del 91% restante”

Desde FEAPS subrayan que se debería apoyar en mayor medida a quienes cuidan en sus hogares a una personas con discapacidad intelectual.

cifras en navarra

3.818

Según la Base de Datos Estatal de, en Navarra hay 3.818 personas con discapacidad intelectual.

Diario de Noticias, sábado 16 de mayo.