• Inauguradas las obras de adecuación de la recepción y del ascensor, que han supuesto una inversión de 510.103 euros.

El Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra ha llevado a cabo un proyecto de mejora en el Castillo de Olite / Erriberri, con el objetivo de ofrecer un servicio más adecuado a las personas visitantes. Las actuaciones, inauguradas este martes, se han centrado en la adecuación de la recepción y la colocación de un ascensor, y han supuesto una inversión de 510.103 euros.

Han asistido al acto de inauguración el director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía; la directora general de Turismo, Comercio y Consumo, Maitena Ezkutari, además de la concejala de Cultura de Olite, Ainhoa Gabari.

El Castillo de Olite es uno de los monumentos más importantes y emblemáticos de Navarra, con una cifra de 242.915 visitas en 2019. El objetivo de la intervención ha sido dar respuesta a una serie de problemas que planteaba la antigua recepción, tales como un reducido espacio para la venta de billetes, la carencia de espacios adecuados para el personal que atiende las visitas, inexistencia de aseos para visitantes, recinto inadecuado para tienda de recuerdos y barreras arquitectónicas que limitaban la visita de las personas con movilidad reducida al patio, junto a la puerta de acceso, y a algunas estancias y espacios de la planta baja.

Con el fin de solventar estas deficiencias, en 2018 se abordó el proyecto de derribo de la edificación previa que acogía la recepción de visitantes y la construcción de dos nuevos edificios -uno de recepción y el otro de aseos- y un ascensor que permitiera acceder a la planta superior. La ubicación elegida fue el patio de acceso, junto a la puerta de entrada.

Proyecto de mejora

Las nuevas instalaciones se han ubicado en tres volúmenes prismáticos independientes pero relacionados entre sí para poder adaptarse a la geometría y las dimensiones del espacio existente. Con el objetivo de respetar y dejar visibles los muros originales del castillo se ha optado por no adosar ninguna de las nuevas edificaciones a los paramentos existentes.

Imagen del ascensor recientemente instalado

Imagen del ascensor recientemente instalado

Los dos volúmenes que albergan la recepción y los aseos son de una única planta y se disponen en paralelo configurando un paso de acceso al castillo alineado con la puerta principal.

El ascensor se sitúa en el lugar que ocupa el actual edificio de recepción. Se trata de un prisma vertical que comunica la planta de acceso con el adarve de la planta superior a través de una pasarela. Se ha dispuesto entre la sacristía y la torre de Santa María la Real con el fin de minimizar su impacto visual desde la plaza de Carlos III el Noble. Es un ascensor de doble embarque a 180º y accesible, previsto para el uso de personas con movilidad reducida.

Concretamente, el edificio de recepción y tienda tiene una superficie construida de 45 m2 aproximadamente y una planta rectangular de 13,80 m de largo y 3,25 m de ancho. El espacio se ha diseñado para que se pueda atender simultáneamente el mostrador de la tienda y la ventanilla exterior de venta de entradas. De esta manera, en temporada baja de poca afluencia y climatología adversa, una única persona puede atender la tienda y vender entradas, mientras que en temporada alta se pueden habilitar tres puestos fijos de atención e incluso uno adicional si fuera necesario. También se ha previsto en el edificio un despacho habilitado como zona de trabajo, reuniones o descanso de los trabajadores, así como un pequeño aseo y una puerta de acceso al edificio de uso exclusivo para los y las trabajadoras.

Por su parte, el espacio que alberga los aseos (femenino, masculino para personas con movilidad reducida) tiene una superficie construida de aproximadamente 44 m2.

Las tres edificaciones propuestas en el proyecto -recepción, aseos y ascensor- se han concebido como unos elementos de volumetría limpia y estética contemporánea. Se busca que dialoguen de forma armónica y respetuosa con la arquitectura histórica, diferenciándose de ella, pero sin que compitan con la majestuosidad y la potencia del castillo.

Para ello, por un lado, se ha optado por cerramientos de chapa metálica y de lamas de madera que permiten tamizar la presencia de los huecos y darle al conjunto un aspecto unitario. Por otro lado, se ha diseñado una fachada escalonada y fragmentada hacia el patio con el fin de que el visitante perciba la actuación como un conjunto de piezas de escala reducida y amable. Por último, con el objetivo de lograr una visión desde el adarve superior que rememore los jardines que originariamente había en el palacio real, las cubiertas de las edificaciones de la recepción y los aseos se han concebido como una única cubierta ajardinada. Ambas piezas se unen creando un pequeño porche en el paso de acceso para marcar y proteger el punto en el que se sitúa la ventanilla de venta de entradas.

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Fuente: Gobierno de Navarra